Amo los días en los que la mente no perturba mi alma
y me deja saborear el exquisito néctar de la vida.
Los días en los que la brisa arropa el fuego
y la nostalgia se va lejos,
amo los días en los que el mundo se escapa entre mis sueños...
Sí, esos días en los que se mezclan sonidos, sabores y colores,
esos días son la vida, que al dormir se esconde,
y al despertar te enseña donde.
Escrito por: Yolimar Prato

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