No se puede borrar lo que está impreso en el alma.
La eternidad se lleva consigo el sabor y el sin sabor.
En sabio se convierte quien comprende que lo escrito es para siempre,
que no se borra lo que se talla en el alma,
que los fracasos y derrotas tienen tanto rumbo como las victorias.
Que cada paso dado es impregnado en este gran universo viviente.
Sabio quien labra los senderos con conciencia plena de su oscuridad y la transforma.
No se borra lo que en el alma está, se convierte en consecuencia viva,
en la eternidad de la vida contenida en las millones de almas que se visten y desvisten,
no se puede borrar lo que está impreso en el alma.
Sabio quien logra comprender el camino y conduce su alma al mejor de los destinos.
Escrito por: Yolimar Prato

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